viernes, 9 de junio de 2017


Zeharbide irristakorrak
Ez, zerga amnistia ez dute legez kanpokoa deklaratu euren ondasunak legez kanpo ezkutatuta izan dituztenei Espainiako Gobernuak beste guztiok bete behar ditugun baldintzak baino askoz hobeagotan legeztatzeko aukera eman dielako, ez.
Ez, arazoa ez da izan Montorok bereizketak egin dituela herritar guztiok ditugun eskubide eta betebehar berdinetan, ez; gainera, Ogasunari, guztioi, iruzur egiten aritu direnen mesedetan.
Ez, ez da zigortu Estatuak bere betebeharrei muzin egin izana, ez. Hain zuzen ere, herritarrek gastu publikoari egin beharreko ekarpena baldintza berdinetan egingo dela bermatzeko ardurari.
Gaizki dagoena bidegabekeri horiek guztiak egin ahal izateko modua izan da, Auzitegi Konstituzionalaren arabera. Forma akatsa deritzona.
Ogasun Ministroak ahalbidetutako amnistia fiskala bertan behera uzteko arrazoi bakarra, Espainiako Gobernuak horretarako Lege Dekretua erabili izana da. Formula desegokia omen da Konstituzioaren Lehen Tituluko oinarrizko eskubideei eragiten dieten gaietan, eta gastu publikoen sostengua horien artean dago. Hau da, nagusikeri horiek guztiak egiteko Lege Proiektua bideratu eta onartzea lortu izan balu, popularren ekimena lehengo besteko bidegabea izango zatekeen, baina legala.
Guzti hau jakinik, ez naiz oso lasai geratzen, izan ere gehiengo osoa izango lukeen alderdi politiko batek ez zukeelako inolako arazorik izango, berak bakarrik, amnistia fiskal hau aurrera ateratzeko. Alderdi Popularrak hamargarren legealdian izan zuen aukera hori modu legalean egiteko, zeharbide hori hartu izan ez balu. Baina, esaera zaharrak dioenez, zeharbideak irristakorrak izaten dira, eta oraingoan Montoro hankaz gora erori da.
Dena dela, egoera honek Gobernu baten jokabidea azaleratzen du: Ogasuneko tekniko eta alderdi politiko eta sindikatu guztien kontra ez ezik, justizia eta logika guztiaren kontra, gehiengo osoaz puztuta, formei, itxurei ere erreparatu gabe demokrazia nahierara erabili nahi izan duen Gobernuaren jokabide zapaltzailea.

lunes, 5 de junio de 2017


Seis días, 50 años; ¿Hasta cuándo?
“Mientras unos y otros se acusan de haber lanzado la primera piedra, Oriente Medio se desangra, los muros crecen y todos aquellos que pueden emigran… Oriente Medio se parte en pedazos cada vez más pequeños”. Este es un extracto del libro ‘Oriente Medio, Oriente Roto’, publicado estos días por Mikel Ayestaran, corresponsal en ese territorio desde 2005.
Israelíes y palestinos conmemoran estos días un 50 aniversario con dos visiones muy distintas. Hoy, 5 de junio, se cumple medio siglo del inicio de la Guerra árabe-israelí de los Seis Días. La victoria hebrea en este conflicto se tradujo en un triunfalismo desmedido en el que se fueron perdiendo las oportunidades de resolver el conflicto y dejó una herida permanente que derivó en nuevos enfrentamientos; unos enfrentamientos que a día de hoy aún continúan lastrando la vida de muchas personas, imposibilitando dar con una solución que termine con un conflicto tan prolongado.
El éxito militar significó para los israelíes el sobrepaso de los acuerdos hasta entonces obtenidos; los objetivos territoriales del sionismo se ampliaron, logrando, entre otras cosas, la anexión de Jerusalén Este, que antes se encontraba bajo el control de Jordania, y consumando la unificación de su capital eterna. Para añadir una mayor complicación al eterno conflicto, en Jerusalén se encuentran tres espacios religiosos: el Santo Sepulcro, la Explanada de las Mezquitas y el Muro de las Lamentaciones.
Pero, para los palestinos, este aniversario no es más que el recordatorio de la ocupación de sus tierras, la ‘Naksa’, como ellos la conocen, significó la huida de casi medio millón de ciudadanos que buscaron cobijo en Jordania, Siria y Egipto para convertirse en refugiados durante generaciones. Hoy es mucho mayor el número de refugiados; probablemente la mayor parte de ellos nunca puedan volver a sus hogares, porque Israel, no sólo hizo suya toda Jerusalén, sino que también se anexionó la península del Sinaí, Cisjordania y los Altos del Golán, además de la franja de Gaza.
Es difícil tener un relato único y no impregnar de una perspectiva personal cualquier análisis del trágico conflicto entre israelíes y palestinos. Coincidiendo con el inicio del Ramadán, finalizaba una huelga de hambre que se prolongó durante 40 días y en la que habían participado cerca de 1.600 presos palestinos. La protesta, encabezada por Barghuti, el líder más popular de Al Fatah y rival de Abu Mazen, y con la que pretendían denunciar internacionalmente la falta de garantías y de respeto de los estándares internacionales en materia de detenciones, alertó a responsables de Naciones Unidas así como de la Unión Europea, que hicieron un preocupado llamamiento a Israel e instaron al respeto de los principios de derecho internacional. Nuevamente el derecho a una existencia de soberanía, pero sobre todo, una vida de dignidad, se confrontaba a lo que desde el otro lado se ve como las consecuencias ineludibles de las supuestas amenazas a sus consabidas condiciones de seguridad. Por fin se consiguió que el gobierno israelí se aviniera a negociar, logrando superar la amenaza de abrir un nuevo conflicto que tuviese una serie de consecuencias impredecibles.
Y en un contexto de continua tensión, ¿es posible la reactivación de las conversaciones de paz? ¿Es posible abrir nuevamente el diálogo entre las comunidades árabe-israelíes? Algunas señales indican que existe todavía una puerta abierta para la esperanza; una posibilidad de resucitar las negociaciones es el aparente propósito de Donald Trump por reactivar el acuerdo, al igual que lo es la manifestación del interés del Papa por aportar su intermediación y promover los esfuerzos de paz en la visita que realizará en los próximos meses. Tenue esperanza, porque no creo que ninguna intervención pueda funcionar si no hay, por una parte, un verdadero convencimiento de los dos pueblos de que hay que dejar el miedo a un lado para afrontar una nueva página de la historia, y por otra parte, un verdadero empuje internacional para convencer a Israel de la necesidad de lograr una paz definitiva con el pueblo palestino.
"Dos Estados, una esperanza: en contra de 50 años de ocupación", era el lema de la última manifestación que llenaba las calles de Tel Aviv, reuniendo a miles de israelíes. Una concentración de gente que quería mostrar su oposición a la ocupación y un apoyo a la solución de los dos estados para dos pueblos.
Parece que Trump, felizmente, no va a cumplir con la promesa que hizo en campaña electoral de trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén. Dentro de su incomprensible y general proceder político, parece que todavía le queda un halo de prudencia, entendiendo que el equilibrio en Oriente Medio pende de un hilo muy fino, y que el cuestionamiento de cualquier elemento puede quebrar ese equilibrio, con unas consecuencias muy graves para todos los ciudadanos del área.
Son muchos los elementos a considerar en una posible solución: la verdadera voluntad, primeramente, tanto por parte de Israel como de Palestina, de dar con una salida real y sincera a este prolongado conflicto; pero el equilibrio entre la Realpolitik y la defensa de los Derechos Humanos es una cuestión, una incógnita, de una complicada ecuación que la política internacional va a tener que resolver.





jueves, 1 de junio de 2017

¡Las analíticas no engañan!
Tengo un amigo que tiene la curiosa habilidad de interpretar a su conveniencia las recomendaciones que le hace su médico, de manera que, casualmente, su dieta y modo de vida, no necesariamente saludables, siempre encajan perfectamente con ellas. De la misma manera, también hay presidentes de Gobierno que llegan a asegurar que “España va bien” o que “Hoy podemos decir que hemos superado esta prueba”, pese a que las analíticas indiquen parámetros preocupantes. Rajoy es un ejemplo de lo que acabo de comentar.
El pasado 16 de noviembre, la Comisión Europea decidió realizar un examen exhaustivo a España, además de a otros Estados Miembros de la Unión Europea, para estudiar su crecimiento y su situación económica. Como consecuencia, el Consejo de la Unión ha realizado una serie de advertencias, algunas de los cuales considero que deben ser tenidas en cuenta.
En materia de empleo, aun a pesar que se han creado puestos de trabajo, esto no puede ocultar que el paro sigue siendo muy elevado; de hecho, es uno de los más altos de la Unión Europea, en especial entre los jóvenes. También es un dato relevante que la mitad de los desempleados lleve en paro más de un año. En otro orden de cosas, el informe recuerda que el endeudamiento de los hogares se mantiene en un nivel elevado. Dato preocupante.
Por si fuera poco, el Estado español presenta uno de los porcentajes más elevados de empleo temporal de la UE; muchos de sus contratos son de muy corta duración y los índices de transición de contratos temporales a indefinidos son muy bajos en comparación con la media de la Unión. Por lógica, esa transitoriedad afecta negativamente a la formación en el puesto de trabajo, a la productividad, a las condiciones laborales…
Tal vez esta sea una de las razones de otro de los déficits señalados por el informe, que advierte de los malos resultados en materia de innovación, con unos datos que se sitúan incluso por debajo del nivel de hace diez años. No ayudará, sin duda, el hecho de que la tasa de abandono escolar prematuro siga siendo uno de los más elevados de la Unión Europea, con récord histórico incluido en 2016. 
Es decir, como pueden observar, un diagnóstico complicado y difícil de gestionar; no hay motivo para que el Gobierno del Partido Popular sea autocomplaciente.
Cierta vez, escuché que no hay nada más absurdo que engañar a tu propio médico, básicamente, porque solo sirve para dificultar que este te pueda ayudar; sin embargo, creo que sí que hay algo más absurdo aún, y es que cuando el médico te diagnostica tus problemas, pretendas engañarte a ti mismo.


lunes, 29 de mayo de 2017


Aintza, bere izenari


Gaur bezalako egun batean, 1953an, historian lehen aldiz gizaki batek Everest mendiaren gailurra zapaldu zuen. Balentria hau betirako geratuko da lotuta Edmund Hillaryren izenarekin, nahiz eta Zelanda Berrikoarekin batera Tenzing Norgay Nepalgo sherpa ere heldu zen lurreko mendirik garaienaren tontorreraino. 

Gertaera historiko hau dakart lerrootaraino oraintsu Pablo Iglesiasek adierazitako baieztapen baten harira; Podemoseko buruzagiaren esanetan, eurak izan dira «Football Leaks delakoaren inguruan Kongresuan galdetu duen Talde Parlamentario bakarra»; La Sextaren arabera, hau gezurra da,  ERC, Ciudadanos eta PDeCat alderdiek ere futbol jokalariek egindako ustezko delituengatik galdetu dutelako Behe Ganberan. Antza denez, ahaztu egin zaie nik ere beste horrenbeste egin nuela, nahiz eta Goi Ganberan izan; Iglesiasek baino aste bete lehenago, gainera.

Izan ere, Estatuko politikaren egungo egoerak balentria ausart haiek mendebaldeko gizarteko konkistatzaile handien izenekin bataiatzen zireneko aspaldiko garaiak ekarri didate gogora, beste jatorri batzuetako laguntzaileak ezkutuan geratzen ziren bitartean. Eta horixe gogoratu dit, gaur egun lau alderdi politiko nagusien ekimenak baino ez direlako kontuan hartzen, besteak konpartsa hutsa bagina bezala utziz. Eta ez naiz ari bakarrik komunikabideek ematen dieten tratu bereziagatik; urrutira joan gabe, duela aste bi EuroCitizens Elkarteko lehendakariordeak Brexitaren inguruan «laurekin» hitz egin zuela onartu zigun, lasai asko, Europako Batasuneko Batzorde Mistoan Taldeetako ordezkarioi azalpenak ematerakoan. 

Ez ditut zalantzan jarriko Sir Edmund Hillaryren merituak Everesten (mendebaldeko beste izen bat  Chomolungma edo Deodungha mendia bataiatzeko), baina justuak izateko onartu beharrekoa da, ez bakarrik berak eta Tenzing Norgayk balentria horretako heroi parekideak izan zirela (espedizio hartako sustatzaileek goraipatu zutenez), baizik eta, seguruenik, batak bestearen laguntzarik gabe ez zuketela inondik inora gauzatuko. 

64 urte geroago, oraindik ikusten dugu, bere izenaren aintzarako, mendian gora lanean aritu diren eta aritzen diren hainbeste gizon-emakumeren lana aitortu gabe gailurrera heldu nahi duenik badagoela. 

miércoles, 24 de mayo de 2017

Muerte en el mar




Hoy los medios de comunicación nos informan sobre una nueva tragedia que ocurrió ayer frente a la costa libia; al menos 34 migrantes entre los que se encontraba una decena de niños, murieron ahogados, en ese intento de huida de un infiermo en el que vivien a diario.
Soy un niño, no una amenaza. Así titula Naciones Unidas el informe que presentó el pasado miércoles en el que alertaba del cada vez mayor número de menores que emprenden solos el dramático viaje hacia la esperanza de una vida mejor en Occidente, 300.000 entre 2015 y 2016. Esta es sólo la cifra oficial, lo que nos hace imaginar el sobrecogedor número real de niños,  cuántos de ellos ahora en manos de mafias y traficantes de seres humanos, que viajan sin la protección y los cuidados de su familia. Y no están lejos, hablamos de Europa, de nuestra región mediterránea, el informe nos advierte de que el  92 por ciento de los menores que llegaron a Italia por mar el pasado año estaban solos.
Son más que un número, hemos visto tantas veces sus imágenes, hemos leído en tantas ocasiones sus historias que es imposible  silenciar su sufrimiento y fingir nuestro desconocimiento. Aunque quisiéramos negarlo, forman parte ya de nuestra compleja realidad, tenemos en nuestras retinas su rostro, en nuestra conciencia su desamparo y en nuestras manos su destino.
Debemos actuar con apremio para poner fin a la tragedia, porque nunca podremos decir que lo que es inaceptable para nuestros hijos puede parecernos justo para los que vienen de fuera.
No nos podemos escudar en una falta de recursos, ni de capacidades, nuestra inacción solo podría explicarse con una total ausencia de voluntad política. Es indispensable un inmediato cambio de actitud por parte de todos.
La Convención de los Derechos del Niño nos obliga a la protección de cada niña y de cada niño en cualquier rincón del mundo, con independencia del lugar en el que haya nacido pues como bien reconoce en su preámbulo, es imposible que exista justicia si no hay un reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales de todos los miembros de la familia humana y especifica.
Necesitamos propuestas de largo alcance para afrontar este desafío que está aquí para quedarse.Puede ser cierto que  la crisis humanitaria de Siria, seis años de guerra, con 11 millones de desplazados, más de la mitad de su población, con necesidad esencial de protección y de asistencia inmediata, es la que ha puesto sobre el tapete internacional la obligación de situar el problema migratorio entre las prioridades más urgentes no solo de los organismos multilaterales sino de todos los gobiernos.Pero este no es un asunto coyuntural, cuando se cierre el capítulo de La guerra de Siria se acabará todo.No, esto es un desafío estructural, que reclama un cambio en nuestras políticas,en nuestras sociedades, en nuestras mentes y en nuestros corazones. Podemos asumirlo, redefinir nuestras prioridades y resolverlo de una manera ordenada y desde el enfoque de los derechos y la igualdad, o podemos mirar hacia otro lado y esperar a que la situación nos desborde y nos veamos incapaces de gestionarlo derivando en un caos que afectará a las regiones más vulnerables, pero también impactará de modo negativo en nuestras sociedades.
Más allá de la gestión de la crisis humanitaria del presente, que con más o menos voluntad política deberíamos poder solucionar, son las obscenas desigualdades de la miseria extrema frente a nuestra opulencia creciente que de no transformarlas en autonomía y dignidad a medio y largo plazo extenderán un panorama dramático de desequilibrios y pobreza sin solución.
Unicef denuncia que la mitad de los refugiados del mundo son niños. Las barreras físicas o legales que les pongamos para llegar a nuestros países incrementarán los riesgos de su penoso viaje pero nunca les podrán disuadir de su desesperación.Los muros y los impedimentos serán tan crueles como inefectivos. Porque su angustia y su justa convicción de que merecen un futuro mejor les empujara a continuar atravesando desiertos, cruzando mares y desafiando montañas para alcanzar esa tierra en la que confían encontrar una vida de dignidad y oportunidades.

sábado, 20 de mayo de 2017

Educación con mayúsculas

VISIÓN DE UNA EDUCACIÓN CON MAYÚSCULAS.

El pasado martes se produjo la coincidencia de dos cuestiones que mi mente ha enlazado de inmediato. La primera relacionada con mi agenda de trabajo, un encuentro anual que los representantes de los grupos parlamentarios mantenemos en Madrid con los máximos responsables de varias empresaslsegunda fue la convocatoria de lhuelga en los centros educativos públicos en Euskadi.
Me sorprendió en  positivo el interés y preocupación por la educación mostrado por  los  empresarios: como sociedad seremos lo que queramos ser, siempre y cuando mantengamos clara la apuesta colectiva por la inversión educativa. De la misma forma me sorprendió, en  negativo, la convocatoria de una segunda huelga en lo que va de año en los centros de enseñanza públicos vascos. No ha habido convocatoria en las Ikastolas ni en los centros concertados, a pesar de que todos, públicos o privados, dependen del mismo paraguas legislativo.
La sorpresa negativa se acrecienta al revisar las razones sindicales para convocar esta huelga tan lesiva para las familias en su conjunto en un momento tan delicado como el final de curso. Es incomprensible que los sindicatos ELA y LAB utilicen como ariete contra el Gobierno Vasco la reivindicación de la retirada de la LOMCE, sabiendo como saben que se trata de una Ley impuesta por el Gobierno Español del PP con su mayoría absoluta
Es incomprensible que los sindicatos carguen contra las instituciones vascas cuando han sido estas las que han presentado un recurso contra la LOMCE ante el Tribunal Constitucional por invasión competencial. No tiene lógica  que los sindicatos vascos convoquen una huelga que lo único que consigue es debilitar el sistema educativo vasco cuando son, precisamente, las instituciones vascas las que están actuando ante los Tribunales para tratar de evitar la aplicación de esta Ley en Euskadi.
Creo que los sindicatos deberían reflexionar porque en lugar de inquietar al causante del problema, están perjudicando a quien lo sufre y trata de evitarlo. El único resultado de la huelga es un perjuicio al alumnado vasco que pierde una jornada lectiva, los docentes que van mermados sus ingresos y los padres y madres que no acaban de entender esta actitud sindical.
Lo dicho en relación a la LOMCE es de aplicación  también a las “tasas de reposición”, porque los sindicatos conocen esta limitación legal. Saben que el Gobierno Vasco ha comprometido 3.000 nuevas plazas en Ofertas Públicas de Empleo en educación pública esta legislatura. Esto representa un gran esfuerzo económico del conjunto de la sociedad para mejorar las condiciones laborales y la estabilidad de los trabajadores de la enseñanza pública. Saben que tanto el Gobierno Vasco, como nuestro grupo parlamentario en Madrid, ha insistido una y otra vez en la necesidad de que el Gobierno Español amplíe las tasas de reposición” y saben que, si se logra, el Gobierno Vasco ampliará las convocatorias de empleo público. 
Tenemos que seguir trabajando con los diferentes sectores de la comunidad educativa, pero no es de recibo que ELA y LAB planteen poner en riesgo la seguridad jurídica en la educación pública. Conocen mejor que nadie el marco legal y no pueden actuar castigando a la educación pública vasca cuando saben que el origen de las limitaciones no se encuentra en Euskadi
Algo similar ocurre con el modelo lingüístico. Sorprende escuchar a los sindicatos alzar la voz en relación a esta cuestión, cuando saben que es planteada y es nuclear de cara la futura Ley Vasca de Educación. Es paradójico  que pretendan focalizar este debate única y exclusivamente en el ámbito de la enseñanza pública, como si en el resto de centros la política lingüística no fuera relevante. Incomprensible.
Sorprende que cuestiones negociadas en el ámbito del Acuerdo Regulador de condiciones laborales se utilicen ahora por los sindicatos como motivo para convocar la huelga. En Euskadi, las condiciones laborales del profesorado en la enseñanza pública son mejores que en la enseñanza concertada. El profesorado de la enseñanza pública cumple con un horario lectivo tres horas semanales inferior al que exige la normativa estatal. Lo mismo ocurre con el número de alumnas y alumnos por aula, en Euskadi es el más bajo del Estado.
Reitero mi incomprensión: los sindicatos saben que el profesorado de la enseñanza pública en Euskadi cuenta con mejores condiciones laborales, tiene menos horas lectivas que lo establecido por la normativa del Estado y que el ratio por aula es el más bajo del Estado. A pesar de todoconvocan una huelga en la enseñanza pública, precisamente donde las condiciones son mejores. Se produce la paradoja de una convocatoria sindical en el sector que goza de mejor situación. Incomprensible.
Termino con una visión positiva sobre el futuro de la educación en general y la educación pública vasca en particular. Estoy convencido de que la calidad de la educación no vendrá de las leyes, reglamentos o directivas que se aprueben, tampoco de las huelgas y las falsas razones para convocarlas. El futuro de la educación está en manos de las y los profesionales en colaboración con el conjunto de la comunidad escolar, compartiendo el compromiso de llevar  de la mano al alumnado en el proceso integral educativoEsta es la visión de futuro de la educación con mayúsculas en la que confío plenamente.


domingo, 23 de abril de 2017





El “cambio radical” que Euskadi exige


Mariano Rajoy no olvidará fácilmente esta semana de Pascua. Mientras paseaba plácidamente por la Ruta de la Piedra, fue citado como testigo por el ‘caso Gürtel’ y tendrá que dar explicaciones ante la Audiencia Nacional. A su vuelta a Madrid, le han salpicado el estallido de la ‘operación Lezo’, la detención de Ignacio González y la declaración ante el fiscal de Esperanza Aguirre. La losa de la corrupción amenaza al PP y atenaza a Rajoy.

Durante estos últimos años, el presidente del Gobierno español y del PP ha tratado de sortear la cuestión, eludiendo ofrecer las explicaciones que la sociedad le demanda. Ignoramos si lo habrá hecho en la intimidad de la ejecutiva de su partido, pero sabemos que lo ha evitado desde el Ejecutivo y que lo ha eludido en el Legislativo. Ahora no le queda más remedio que explicar ante el poder Judicial lo que ha ocurrido… y lo que ha conocido como testigo privilegiado.

La citación de Rajoy es una noticia positiva: porque ha de contribuir a que en el futuro no se repitan casos como ‘Gürtel’; porque es necesario que el PP ofrezca una explicación seria, rigurosa y completa de lo acaecido estos años en el ámbito de la corrupción; y porque espero que este baño de realidad contribuya al “cambio radical de actitud” que desde EAJ-PNV demandamos al PP y a su ejecutiva, al Gobierno español y a su presidente.

La pasada legislatura se mantiene todavía como una pesada losa. Tanto en el Congreso como en el Senado, el Grupo Parlamentario Vasco trató de establecer una dinámica de diálogo y acuerdo. En el mejor de los casos, nos encontramos con la callada por respuesta. El PP disfrutaba de una mayoría absoluta que entonces imaginaba eterna, pues ni por asomo se planteaba la hipótesis de encontrarse algún día en la situación de debilidad y necesidad en la que se halla hoy. Fue una legislatura frustrante para cualquier parlamentario que se precie. Además, cuatro ministras o ministros se vieron obligados a dimitir, ya fuera por problemas de gestión o por tratar de escabullirse de la alargada sombra de la corrupción que se cernía sobre ellas y ellos. Pero fue, sobre todo, una legislatura peor que mala para los intereses de Euskadi.

Ninguno de los objetivos planteados en la ‘Agenda Vasca’ obtuvo respuesta. Lehendakari, Grupo Parlamentario y Partido proponían, documentaban y razonaban, y la respuesta era invariable: no, no y no. Recibimos un ‘no’ a los planteamientos económicos, energéticos e industriales; un ‘no’ a las iniciativas de paz y convivencia; un ‘no’ al avance en autogobierno. La respuesta siempre era ‘no’. Esta fue la actitud de un Gobierno español y de un PP “sin complejos”, ensoberbecidos con su mayoría absoluta. Una oportunidad perdida para encauzar el futuro desde unas relaciones de mutua confianza.

De modo que ahora, perdidos el rodillo y la mayoría absoluta tras la doble cita electoral, el PP se ha visto en la obligación de empezar de cero porque antes no supo ni quiso labrarse ninguna relación de confianza con la oposición, en general, y con el PNV, en particular. El PP y el Gobierno español dominan las matemáticas, y son muy conscientes de su situación de minoría y de la necesidad, ahora, de abrir cauces de diálogo y acuerdo. Y en ello están. Van a tener que ejercitarse mucho, porque su falta de práctica tras cuatro años de monólogo y rodillo es evidente. Pero la incuestionable realidad es que en las últimas semanas se ha iniciado una nueva etapa. Ahora resulta que la pesada losa que el PP de la mayoría absoluta había colocado sobre nosotros, el PNV, se ha convertido en una pequeña chinita que puede permitir al Gobierno español emprender el camino presupuestario con paso firme… o acabar colapsado sin posibilidades de avanzar.

La legislatura perdida por la prepotencia del PP podía haber enrocado al PNV en la comodidad del distanciamiento y la fría indiferencia, pero no: la experiencia de años ha forjado en nosotros una actitud diferente, abierta siempre al diálogo y el entendimiento. Con ese espíritu hemos afrontado la nueva legislatura. Con esa estrategia tratamos de gestionar nuestra nueva correlación de fuerzas con un Gobierno y un PP en debilidad: sin olvidar el pasado pero centrados en el futuro, siempre con la defensa de los intereses de Euskadi como principio y fin. Y los resultados comienzan a llegar. A los hechos me remito. En pocas semanas hemos logrado arrancar importantísimos compromisos, como la finalización del Tren de Alta Velocidad (y su acceso a nuestras capitales) y de la Variante Sur Ferroviaria; la retirada del recurso contra la Ley Municipal; o el desbloqueo de las promociones de laErtzaintza. Pero tenemos más tareas pendientes: una liquidación del Cupo satisfactoria para Euskadi, la redacción de una nueva Ley Quinquenal, el establecimiento de tarifas eléctricas justas y competitivas para nuestras empresas o la conquista de competencias pendientes nos ocupan y nos preocupan estos días a las mujeres y hombres del PNV. Por eso, ni nos vamos a obsesionar con el pasado, ni nos vamos a enredar en el regate en corto ahora que voces demagógicas (y sus coros mediáticos) piden al PNV que deje de hacer lo que lleva haciendo más de 100 años: defender los intereses de los vascos y de las vascas.

Siendo muy importantes, desde el PNV miramos más allá de los Presupuestos de un año concreto. Lo que aspiramos a obtener del PP y de su Gobierno es un cambio radical, sí, pero también verdadero y duradero en su actitud hacia Euskadi, y no un simple retoque cosmético con el que despachar el trance presupuestario. El PP y el Gobierno español tienen mucho que explicar sobre el pasado, cierto. Pero tienen también que rectificar en profundidad para propiciar un nuevo futuro. Y, en lo que a Euskadi respecta, disponen en los próximos días de una oportunidad pintiparada para demostrar si el suyo es, de verdad, el cambio radical que demandamos o el maquillaje de la señorita Pepis. La realidad social, económica, institucional, política y de convivencia de nuestro País demanda recuperar el diálogo y la altura de miras, el compromiso y la capacidad de pacto. Es el camino de la política. No hay otro.