sábado, 9 de julio de 2016



Los olvidados

Dahla no es solo el nombre del campamento en el que nos encontramos en tierras argelinas, de hecho, es el homenaje a una ciudad del mismo nombre en el Sáhara Occidental a la que los saharauis recuerdan desde un millar de kilómetros de distancia; al igual que ocurre con El Aaiun, Smara y Auserd, además de la quinta wilaya del campamento de Tinduf llamada 27 de Febrero (día en el que se proclamó la República Árabe Saharaui Democrática). Un desierto los separa en más de 40 horas de viaje, al igual que los obstáculos diplomáticos lo separan más de 40 años de lejanía. Nada más llegar, sin embargo, nuestros anfitriones se han preocupado por nuestro duro viaje de fin de semana en verano hasta Tinduf. ¿Qué vamos a pensar nosotros entonces de su duro y largo padecimiento?

Bajando de las escaleras del avión que nos trajo de Argel a Tinduf me venían a la cabeza las imágenes de Felipe González en estos mismos campamentos antes de ser presidente del Gobierno de España durante 14 años. ¡Catorce años! Entonces decía: “Sabemos que vuestra experiencia es la de haber recibido muchas promesas nunca cumplidas. No voy a prometeros algo sino a comprometerme con la  historia. Nuestro partido estará con vosotros hasta la victoria final”.

Cuatro décadas más tarde el pueblo saharaui es el mayor de los olvidados, y Felipe González ya no dice lo que decía entonces. El Sáhara es un vacío; es la consecuencia de una horrible política malamente gestionada por un gobierno franquista español. Antidemocrático y antediluviano, pero español. Es decir, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el conflicto del Sáhara es una responsabilidad también española, y que cuando se habla de la modélica transición, el conflicto del Sáhara, que es parte de ese ensalzado periodo, es un ejemplo más de que no fue lo ejemplar que se nos quiere hacer ver.

Han pasado cuatro décadas y siguen siendo los grandes olvidados. Como escribía ayer: “Las palabras de la noche las borra el día”. Se aprobarán mociones en los ayuntamientos, se les enviará dinero, se llevarán adelante hermanamientos que únicamente sirven para acallar las malas conciencias de esos gobiernos que niegan la responsabilidad que existe en la situación actual del Sáhara Occidental, pero su travesía en el desierto de los olvidados se perpetúa.

En el XV Congreso del Frente Polisario se ha destacado ese error del Gobierno español que, en su opinión, debe reparar. Una asamblea a la asisten 2.343 congresistas y en cuyo caluroso ambiente reina la presencia del principal ausente. Mohamed Abdelaziz está enterrado pero su figura permanece  a través de su mensaje. Todos han recordado su legado político, de unidad de la causa saharaui; de lucha contra la ignorancia, el extremismo y el terrorismo; de la creación de sus instituciones bajo su liderazgo. Tres de sus hijos han reconocido en el acto que en muchas ocasiones comunicaron a su padre que no querían que fuera presidente pero el pueblo le eligió. “Fue un hijo del pueblo, nos ha enseñado que no hay otro hijo que el pueblo saharaui”, han asumido.

43 años y 15 congresos después, es la primera vez que Abdelaziz falta a esta cita; su salud se lo ha impedido para siempre, algo no pudo impedir que el pasado mes de marzo estuviera en la visita histórica del secretario general de la ONU Ban Ki-moon. “La Historia no escribirá que él no estuvo allí”, se han felicitado sus seguidores. Y precisamente ellos y ellas deberán ser quienes lo escriban de hoy en adelante, bajo el liderazgo de Brahim Gali, primer secretario del Frente, una vez sea elegido. Actualmente, la causa saharaui está en las instituciones, pero la descolonización de Marruecos solo se conseguirá a través de referéndum.

El pueblo saharaui es gente que llega al corazón con facilidad. Lo he podido comprobar a través de la familia Dayah, con la que nos han alojado en una jaima. Allí, como en todos los hogares saharauis, siempre hay sitio para un té; una costumbre que supone todo un ritual. Lo hierven tres veces, porque con el primer hervor el té es muy amargo, y se desecha, pero se va endulzando en el proceso. Ellos dicen que el primer té es amargo como la vida; el segundo es dulce como el amor; y el tercero es suave como la muerte. El pueblo saharaui ya lleva demasiado tiempo de tragos amargos y es de justicia que pronto puedan disfrutar de la dulzura y la suavidad de su tierra; un lugar que varias generaciones no han conocido, otras lo añoran y demasiadas personas, como Mohamed Abdelaziz, no la volverán a ver.


http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2016/07/09/mundo/los-olvidados

viernes, 8 de julio de 2016





Palabras que borra el día
Un proverbio saharaui dice que “las palabras de la noche las borra el día”. Una frase que bien se podría referir a la situación que vive ese pueblo desde hace ya cuatro décadas.  Promesas, declaraciones y palabras huecas que sólo han propiciado que el del Sáhara Occidental se esté convirtiendo en un conflicto olvidado.
Asisto desde hoy, en el campamento de refugiados de Dahla, al Congreso del Frente Polisario en el que se designará al sucesor de Mohamad Abdelaziz, su histórico presidente desde el mismo año en que España retiró a sus tropas del Sáhara Occidental, en 1976, y que falleció el pasado 31 de mayo. Desde este enclave en tierras  argelinas trasladaré durante este fin de semana mi personal visión de este crucial congreso extraordinario.
Y es que el conflicto del Sáhara Occidental genera una gran solidaridad en Euskadi, como lo hace en el ámbito internacional. Los Gobiernos locales, las Diputaciones Forales y numerosas organizaciones se movilizan con gran motivación en ayuda del pueblo saharaui, en especial a las personas refugiadas en  los campamentos de Tindouf.
“Debemos tener siempre en cuenta los sentimientos de los saharauis que parecen bastante claros”. Así se expresaba Kurt Waldheim el 28 de octubre de 1975. Las palabras del entonces Secretario General de la ONU también parecen haber sido borradas por el día a tenor de la sensibilidad demostrada estos años. No hay más que evidenciar, por ejemplo, que la mayoría de los saharauis no se beneficia de la explotación de los importantes recursos que posee su tierra y que legítimamente les pertenecen: la pesca, los fosfatos, el petróleo, el gas, la arena y diversos minerales. Sin embargo, sí que existe una minoría que sí resulta muy beneficiada.
España no acaba de asumir que dejó a los saharauis en manos de un país que los destruye.  Me gusta sacar a colación el ejemplo de Noruega, un país cuyo Gobierno ha pedido en repetidas ocasiones a sus empresas que no inviertan o trabajen en el Sáhara Occidental porque el pueblo saharaui no se beneficia de los acuerdos que incluyan la explotación de recursos en sus tierras; acuerdos a los que sí llega, sin embargo, la Unión Europea con el régimen de Rabat, aun a sabiendas de que es un comportamiento contrario a la legalidad internacional.
Aún más grave es que las mujeres sean encarceladas y torturadas, algunas incluso dan a luz en las prisiones y se dan situaciones en las que los bebés desaparecen. Recientemente se ha vivido otro conflicto diplomático entre Marruecos y Naciones Unidas, debido a que el reino ha expulsado a la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental, Minurso, por unas declaraciones de su Secretario General y en el ámbito internacional nadie ha  respondido ante ello de una manera contundente. Nadie.
España ha tenido ocasión de ocupar la presidencia del Consejo General de Naciones Unidas hace varios meses; ¿qué ha logrado? España, un país que no es capaz de pedir respeto a Marruecos por los derechos humanos. ¿Por qué no adopta el Gobierno del PP la misma actitud que con Venezuela? Podemos concluir que tanto para el Estado español como para la UE el conflicto del Sáhara  Occidental es un elemento que genera distorsión, pero no la suficiente como para condicionar sus relaciones con Marruecos, al que ambos reconocen como socio especial.
Durante estos años todo ha sido dicho ya. Se repiten datos y argumentos, y no hay ninguno de fondo que sea nuevo. Asimismo, la comunidad internacional ha demostrado a través de su acción diaria que no está dispuesta a adoptar ninguna actitud que incomode sobremanera a Marruecos para poder seguir manteniendo una relación adecuada; no está dispuesta a ir más allá de aprobar declaraciones de intenciones que lo único que trasladan son palabras vacías.
¿Qué opción les queda a los saharauis? No hay guerra, pero tampoco paz. El tiempo pasa irremisiblemente y el pueblo saharaui cada vez se acerca más al ámbito del olvido. Muchas palabras de noche que acaba borrándolas el día. A partir de mañana serán otros responsables del Frente Polisario a quienes les corresponderá  escribir el futuro.


http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2016/07/08/mundo/palabras-que-borra-el-dia

jueves, 2 de junio de 2016



Cuando mostrar solidaridad hacia las víctimas no es lo único que vale


Se pueden utilizar palabras buenas, bonitas o comprensivas ante una situación o hecho, pero lo cierto es que esas palabras quedan vacías cuando, desde la posición política de cada cual, uno puede hacer realidad su contenido y no lo hace. Ofrecer solidaridad mientras se bloquea toda iniciativa social, política o jurídica de clarificación de los hechos podría calificarse como mero ‘postureo’.
La Proposición No de Ley para investigar los crímenes franquistas presentada conjuntamente por EAJ-PNV, EH Bildu y PSOE en el Parlamento de Gasteiz el pasado 26 de mayo ha vuelto a poner el debate sobre la mesa. Debate que, bien es cierto, nunca ha dejado existir. El Derecho a la verdad, justicia, reparación y no repetición de los hechos es un derecho humano recogido en normativa internacional de la que el Estado español es parte de forma voluntaria.
Además de que la ONU haya solicitado a España la derogación de la Ley de Amnistía de 1977 en numerosas ocasiones, también le ha trasladado sus recomendaciones en cuanto a cómo debería proceder ante la llamada querella argentina: aceptando las extradiciones de 2014 o sometiendo a las personas y delitos investigados a la jurisdicción interna del Estado español.
El ministro de Justicia, Rafael Catalá, rechazaba que las extradiciones fueran procedentes basándose en los siguientes motivos: en el principio de la justicia preferente, donde la jurisdicción competente sería la española, aunque aún hoy estamos esperando a que se actúe; en que los crímenes por los que están imputados estarían ampliamente prescritos, aunque bien es sabido que los crímenes de lesa humanidad no prescriben jamás; y en que los delitos quedarían indultados por la ley de amnistía, aunque haya delitos, como los crímenes de lesa humanidad, que no se pueden amnistiar.
La doctrina entiende que la justicia universal está basada en un interés supranacional que posibilita a los tribunales internos ejercer en representación de la comunidad internacional la jurisdicción penal para el enjuiciamiento de determinados crímenes internacionales.
El enjuiciamiento de esos crímenes internacionales se puede admitir, entre otras razones, cuando el estado objetivamente competente no haya procedido a iniciar el proceso, o si lo ha iniciado de una u otra manera, el resultado no haya sido otro que el de eximir de responsabilidad penal a los potenciales responsables.
La conclusión es clara: la aplicación de la justicia universal es procedente y el Estado español lo está obstaculizando, sea por vía judicial o por vía política.
El todavía presidente en funciones también ha hecho gala de su peculiar compromiso con respecto a la memoria histórica. En respuesta a la pregunta de por qué el Partido Popular no derogó la Ley 52/2007 de Memoria Histórica, Mariano Rajoy se jactó de recordar que la partida presupuestaria asignada a ella fue igual a cero en cada uno de sus años de mandato, añadiendo que “ni ese tema ha generado aquí tampoco una gran polémica”.  Las asociaciones por la memoria histórica denunciaron que el motivo de la eliminación de dicha partida, que pasó de 6 millones de euros a cero, fue ideológico.
Sea como fuere, el derecho a la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición sigue siendo un derecho humano y el derecho penal internacional también sigue manteniendo sus principios (acordados, no olvidemos, por la comunidad internacional e interpretados por una autoridad jurídica reconocida por la misma, entre ellos, España). Mientras que las posiciones estatales en muchos países latinoamericanos están cambiando su orientación con respecto a este derecho, hay en el Estado español quien todavía se esfuerza por vivir al margen. Por mucho que ofrezcan palabras de solidaridad y apoyo.

jueves, 5 de mayo de 2016





Encantados de conocernos


En los estertores de la XI legislatura hemos escuchado a Mariano Rajoy decir que, “por fortuna”, estos cuatro meses de impasse sin gobierno en el Estado han servido para “conocer” a los protagonistas de la Nueva Política. No sé si con esa expresión, “por fortuna”, se refería a que considera beneficioso para sus intereses que se conozcan las maneras de actuar de los partidos llamados emergentes, tan sugerentes en la retórica pero con los mismos tics en la práctica como los que insisten en denunciar. O, a lo mejor, ese “por fortuna” se limita a que consideraría que al menos algo se ha podido sacar en claro de esta ínfima legislatura que agoniza.

Supongo que el presidente del Gobierno en funciones se refería a la primera de las opciones aunque, por si lo hiciera a la segunda, me permitiré recordarle otras cuestiones para las que también han servido estos cuatro meses. Y es que desde el 20-D hasta hoy también hemos “conocido” la investigación por corrupción al diputado Gómez de la Serna y al embajador en la India, Gustavo de Arístegui; la detención de responsables de la empresa Acuamed, apuntando la responsabilidad directa de altos cargos del Ministerio de Agricultura; la imputación judicial al PP por destruir los ordenadores de su extesorero; la detención de 24 personas por corrupción del PP valenciano en la operación Taula y con Rita Barberá implicada; el registro de la sede del PP de Madrid en el marco de la operación Púnica y la dimisión de Esperanza Aguirre; la renuncia del ministro Soria por su relación con sociedades offshore en Panamá y en la isla de Jersey; la detención del alcalde de Granada por otra trama corrupta; o la multa a Aznar por utilizar una sociedad para pagar menos impuestos.

Y hemos conocido todo esto “por fortuna”. En concreto, “por la fortuna” que han ido amasando algunos cargos aprovechándose de su posición, contactos e influencias. Todos ellos del Partido Popular, circunstancia que probablemente hará que Mariano Rajoy no se sienta en modo alguno afortunado, al menos en lo que se refiere a la acepción “feliz” de la palabra.

Dejando a un lado los recurrentes argumentos acerca de la corrupción, también otras acciones de estos cuatro meses pueden resultar útiles para que los ciudadanos se formen una opinión con respecto a quiénes serán sus representantes en las instituciones. En la escasa actividad que llevamos a cabo en la ya extinta XI legislatura, también conocimos el trabajo de los protagonistas de la Nueva Política y de los de la tradicional. Me voy a centrar en las llevadas a cabo en el Senado.

En primer lugar, cabe mencionar la actitud del PP, grupo con mayoría absoluta en la Cámara Alta que ha tenido a bien aprovecharla para realizar acciones de pura propaganda electoral: mociones por la conciliación laboral y familiar o para adoptar medidas sociales sin concreción alguna ya que su intención no ha sido resolver esos importantes problemas sino tratar de lavar su imagen; mismo propósito que perseguía la moción para solicitar que se limiten los aforamientos; y, cómo no, dos iniciativas en favor de la unidad de España. Del desempleo, la economía o la corrupción, los tres problemas que más preocupan a la sociedad, nada de nada. Han estado en precampaña y han antepuesto divulgar temas favorables a su estrategia a acometer temas que favorecieran a la ciudadanía.

Siguiendo con otras iniciativas llevadas a nuestro eslogan en la última campaña: Euskadi es lo que importa. Lo digo porque hemos demostrado una vez más que somos quienes mejor defendemos los intereses de Euskadi en Cortes Generales. O tal vez debería de decir los únicos. Solo eso explicaría que haya partidos (con representantes vascos, no lo olvidemos) que presenten iniciativas que planteen socavar competencias de la Comunidad Autónoma Vasca y que solo nosotros les plantemos cara.

Eso ha hecho el PSOE planteando una cartera básica de servicios en común para un acceso universal al sistema de salud que interfiere en competencias de Euskadi, o tratando de aplicar en el ámbito estatal una iniciativa dirigida a derogar la Lomce. Por supuesto que estamos de acuerdo en derogar una ley que, entre otros males, tiene el defecto de inmiscuirse en las competencias autonómicas de Educación. Lo que no admitimos es que la solución también pretenda hacerlo. Lo mismo ha hecho Ciudadanos, tratando de aplicar a nivel estatal un protocolo para el acoso escolar que ya existe en Euskadi, porque para eso tenemos la competencia. Igualmente lo han intentado PP y Podemos con medidas para fomentar la competitividad de las empresas, con afecciones a la Formación Profesional, Políticas Activas de Empleo o de Tributación, entre otras atribuciones que corresponden a Euskadi.

Además de ser los responsables de que tengamos que repetir las elecciones por su incapacidad no ya para llegar a acuerdos sino para tratar siquiera de buscarlos, estos cuatro partidos han vuelto a dejar claro que las competencias de las Comunidades Autónomas o los intereses de Euskadi no son en absoluto significativos para ellos. Los ignoran. Y no sé si lo hacen por desconocimiento, por falta de interés o simple y llanamente porque los desdeñan voluntariamente.

Pero nuestro trabajo no se ha limitado a poner un muro de contención a los intentos de arañar el autogobierno vasco: también hemos propuesto iniciativas que de verdad sirvan para el desarrollo de nuestra sociedad, en particular de Euskadi, como requerir al Gobierno español que reduzca el precio de la energía a la industria para tratar de evitar cierres de empresas como ArcelorMittal o que dote del presupuesto necesario para completar en plazo las obras del Tren de Alta Velocidad que nos debe conectar con todo el Eje Atlántico de Europa.

En estos cuatro meses hemos conocido cómo actúan unos, sean viejos o nuevos, y cómo actuamos otros: con seriedad, honradez, sin dejarnos llevar por ocurrencias que buscan el titular de la jornada y, sobre todo, anteponiendo el interés de la ciudadanía vasca. Euskadi lehenik. Se nos “conoce” desde hace tiempo. Nuestra experiencia no es de solo 120 días, sino que está avalada por 120 años de trabajo. Por fortuna.










sábado, 19 de marzo de 2016




Elkartasuna, erantzukizuna eta legea errefuxiatuekin 



Hiru printzipio hauetan oinarritu beharko litzateke, nire ustez,errefuxiatuei eman beharreko erantzuna: elkartasuna, erantzukizuna eta legea. Aipatzerakoan erabiltzen dudan ordena ere ez da deskuiduan egindakoa; legea betetzea bidezkoa bada, are zentzuzkoagoa delako dagozkigun erantzukizunak gure gain hartzea eta, zer esanik ez, denen aurretik, euren herrialdeetan sufritzen ari diren biolentziari ihes egin eta Europara babes bila sartzen ari diren pertsonekin erakutsi behar den gizatasuna dago. Honako hau ez da errefuxiatuen krisia, errefuxiatuta dauden pertsonek sufritzen duten bidegabekeria baino.

Aipatutako hiru konpromiso horiek Europako Batasunaren DNAn ageri dira; zein da batasun horren zentzua eta helburua, bestela. Halere, Ekialde Hurbiletik Europara etortzen ari den jende andanari ematen ari zaion erantzuna ikusita, hiru konpromisoei huts egin dieEuropako Batasunak: huts egin dio elkartasunari, Giza Eskubideekiko eta euren herrialdeetatik alde egin eta sufrimendu gehiago aurkitzen ari den jendearekiko; huts egin dio erantzukizunari, Batasuna osatzen duten 28 estatuei dagokielako sufrimendu eta bidegabekeria honi aurre egitea; huts egin dio legeari, ez Batasunaren Itunak, ez Genevako Batzarrak, ezta Giza Eskubideen Batzarrak diotena ez duelako betetzen.

Aurreko asteetan Europako Batasunak eta Turkiak errefuxiatuen inguruan lortutako akordioak hiru oinarri horiek hautsi zituen; harridura, mina eta ezintasuna sortu dit horrek. Zorionez, asteon elkartu den Europako Batasunerako Batzorde mistoan hartu ditugun erabakiekin Gobernuak Nazioarteko Zuzenbidearekin bat datorren jokabidea har dezan adostu dugu Gorteetan ordezkaritza dugun Alderdi guztiok. Honenbestez, errefuxiatuen kanporatze masiboak eragotziko dira, nahiz eta Turkiara egin ahal izango diren, betiere zenbait berme ematen direnean. Hain zuzen ere, asilorako txosten indibiduala egin ostean hartu beharko litzateke erabaki hori eta, bestalde, Turkiarekin egiten diren akordioek nazioarteko legedia, Europako asilo legea tartean, eta giza eskubideak bete beharko lituzkete.

Legea aipatu dut. Eta Europako Batasunean lege bateratua izatea oinarri-oinarrizkoa da. Berdin gertatzen da babes bila kanpoko herrialdeetatik datozen pertsonei eman beharreko arreta arautzeko ere. Horregatik eskatu zuen EAJk Batzorde Mistoan asilorako sistema komun europarra gara dezan eskatu diezaiola Gobernuak Europako Kontseiluari, eta horrela jaso da adostu dugun testuan. Asilo politikaren ‘komunitarizazioa’ lortu behar dugu, politika europar komuna bilakatzea lortu behar dugu.

Erantzukizuna ere aipatu dut. Eta errenkadan sartzen ari diren milaka eta milaka errefuxiaturi berehalako laguntza eman behar diegu Europar Batasuneko estatuek. Horregatik, asilo eskaerak egin bitartean, errefuxiatuei, dauden lekuan daudela, bizitza baldintza duinak eskaini ahal izateko larrialdiko neurri ekonomiko eta materialak emateko beharra dago, eta Espainiako Gobernuak bere egin du, baita ere, guk egin diogun eskari hau. Eta errefuxiatuei lekua bilatzeko lan egiten duten erakunde eta elkarteekin elkarlanean aritzeko konpromisoa ere hartu du eginkizun horretarako. Biak ala biak EAJren eskaerari jaramon eginez.

Elkartasuna ere aipatu dut; lehenengoa ordenan, nahiz eta azkenerako utzi dudan. Giza legezkoa delako sufritzen ari diren pertsonei laguntza ematea; asko dakigu euskaldunok horretaz, urte askoan hainbat eta hainbat herrikidek alde egin behar izan zutelako gure lurretatik, batez ere gerra zibilari eta ondorengo diktaduraren errepresioari ihes egiteko; ondo dakite Europako hainbat herritarrek ere, Ameriketara bizitza berri eta hobe baten bila edo bigarren mundu gerraren eraginez babes bila erbestera joan behar izan zituztenek.

Denok dakigu arazoa konplexua dela; denok dakigu Europako Batasuna ekonomiaren errentagarritasuna baino ez zuela izan helburu bere sorreran; denok dakigu herritarrek zintzotasunez agertu duten sentsibilitatea eta babesa erakustea baino zailagoa dela 28 herrialde eta milioika biztanleren interesak asebeteko dituen akordio legal eta eraginkorra gauzatzea… baina guri dagokigun eginbeharra da. Batasunaren oinarri moduan dugun legearengatik; agintari moduan dugun erantzukizunarengatik; giza legez erakutsi behar dugun elkartasunarengatik.

 




sábado, 27 de febrero de 2016






sahara maitea


El 27 de febrero de 1976, el pueblo Saharaui proclamó la República Árabe Saharaui Independiente (RASD). Ya son unas cuantas generaciones las que han vivido con un conflicto, que todavía es capaz de despertar grandes dosis de solidaridad. La sociedad vasca ha respondido y está respondiendo de una manera notoria.



Empezando por el Gobierno Vasco, las Diputaciones, los Ayuntamientos, verdaderos hacedores de solidaridad con el pueblo Saharahui. Una solidaridad que se está focalizando especialmente con los refugiados en los Campamentos de Tinduf.



El que ha fracasado en estos 40 años ha sido el Gobierno español. El Estado español es responsable de no cumplir con la palabra dada a los saharauis y con los compromisos adquiridos con la ONU, que es el organismo internacional responsable de tutelar el teórico proceso de descolonización.

Es evidente que el Sahara ha perdido presencia en los medios de comunicación; en estos momentos el "foco" está en otras regiones en conflicto. En una reunión que mantuvimos los portavoces de los grupos parlamentarios del Senado en la sede de la ONU en New York con el Secretario General de las Naciones Unidas, el Señor Ban Ki-moon se mostró desesperanzado ante la situación en la que se encuentra el Sahara y la nula voluntad por parte de Marruecos para buscar una salida positiva para el Pueblo Saharaui.

Probablemente este conflicto sea una de las mayores vergüenzas en la gestión de la política internacional que tiene el Gobierno Español. Esperemos que los nuevos tiempos, las nuevas políticas y la presión ciudadana, hagan que este conflicto se vaya resolviendo, con el único camino que cabe: el respeto a los derechos humanos, la democracia y el derecho de autodeterminación que le corresponde ejercer al pueblo saharaui.




miércoles, 17 de febrero de 2016

RTVE: la pantalla opaca
En televisión y cine es habitual el término “fundido a negro”; quizá el recurso más antiguo que se emplea para separar secuencias de imágenes. Concretamente, simula la sensación que percibimos cuando cerramos lentamente los ojos.
Precisamente eso parece haber hecho Radio Televisión Española, cerrar los ojos, ante la solicitud de un ciudadano que ha requerido al ente público que le facilite cuáles han sido los gastos que supuso la participación de España en el festival Eurovisión de 2015.

¿Qué ha respondido RTVE? No contesta. Evidentemente, que dé la callada por respuesta no contribuye a que la ciudadanía tenga una opinión positiva acerca de la gestión del ente. Extraña esta actitud de escasa transparencia tanto de RTVE como del Grupo Popular que controla su acción, y muestra, dicho sea de paso, una actitud totalmente negativa. 
Si bien tan solo concursar en Viena requirió del pago de 356.000 euros, a ese desembolso habría que añadir los gastos habidos en viajes, alojamientos, dietas y vestuario, además de los correspondientes a delegaciones y acompañantes, tal y como solicita conocer este ciudadano.
Es evidente que el clima político actual, felizmente, nada tiene que ver con el de hace una decena de años; al menos en cuanto a la demanda de transparencia que la ciudadanía exige del político. Por ejemplo, desde hace un año existe el Consejo de la Transparencia, que ha terciado en este caso y ha pedido a RTVE que aporte los datos que le han sido requeridos; pero no, el ente público no parece haberse adaptado a los nuevos tiempos y entiende que es mucho mejor vivir y comportarse como en la era del blanco y negro.
Los presupuestos de los que se nutre RTVE provienen de los presupuestos generales del Estado; ello quiere decir que son de origen público y que, como tal, al público se deben. Sin embargo, no quiere dar a conocer el coste de este festival; un dinero que sale del bolsillo de todos los contribuyentes. Sinceramente, no sé a quién compete tomar esta decisión, pero lo que sí sé es que esta utilización oscurantista del dinero público va en contra de toda normalidad política.  
Los Telediarios dan cuenta, día tras día, de los casos de corrupción que parecen no tener fin en el Estado. Y actitudes como las que mantienen los gestores de la cadena pública no hacen más que profundizar en este mal endémico: pensar que RTVE es el cortijo privado de unos pocos, o no percatarse de que la transparencia es la base de la democracia.

Además de para separar secuencias de imágenes, el término “fundido a negro” también se emplea metafóricamente para simbolizar el fin, el cierre o la desaparición bien de un programa, de un medio o de un ente. Esperemos que RTVE deje de ser opaca y abra los ojos a tiempo.