martes, 18 de julio de 2017

Argia eta itzala
Uztailaren 18a heltzen den bakoitzean egun beltza etortzen zaidanez burura, aurtengoan argi pixka bat ematen dion gertakari bat ekarriko dut gogora. Izan ere, horrelako egun batean jaio zen, duela 99 urte Hegoafrikako Mvezo herrian, XX mendeak eman duen pertsonaia garrantzitsuenetako bat: Nelson Mandela. Horregatik, 2009az geroztik bere omenezko nazioarteko eguna izendatzea erabaki zuen Nazio Batuetako Batzar Nagusiak.
Giza eskubideen alde eta bere herrian beltzak baztertzeko aplikatzen zen Apartheidaren aurka egiteagatik hogeita zazpi urtez espetxean izan ostean Hegoafrikako Presidente izatera heldu zen, eta bakea, askatasuna eta gizartearen adiskidetzea izan ziren bere jardueraren ardatzak.
Nazio Batuek gatazkak konpontzen, arrazen arteko harremanak lantzen, giza eskubideak sustatzen, adiskidetzea bultzatzen eta beste hainbat arlotan egin zituen lanei gorazarre egiten die, eta gaurko eguna espetxeratuta daudenen baldintzak hobe daitezen sustatzeko ere izan dadila erabaki zuen duela bi urte, hauek gizartearen parte garrantzitsua direlako jakitun.
Egun berezi hau gogoratuz argi pixka bat eragin nahi nuen baina, jakina, argia dagoenean itzala ere sortzen da, eta Estatu espainiarrean egun honetan gogoratzen den ekintzarekin eta 81 urte geroago bakea eta adiskidetzearen alde emateko falta diren pausoak ikusita, oraindik itzal gehiegi dagoela uste dut.


lunes, 17 de julio de 2017


Las debilidades de la democracia española
El 15 de julio de 1799, el teniente francés Pierre-François Bouchard descubrió en la localidad de Rosetta el fragmento de una antigua estela egipcia con un texto repetido en tres escrituras distintas: jeroglíficos egipcios, escritura demótica y griego antiguo. Gracias a la conocida como Piedra de Rosetta se llegó al entendimiento de los jeroglíficos egipcios que hasta entonces se habían descifrado en base a interpretaciones erróneas, como la de ‘Hieroglyphica’, obra publicada por el sacerdote Horapolo en el siglo V. Esta obra fue toda una referencia durante años pero, en la práctica, resultó ser un freno en el proceso de comprensión de aquella desconocida escritura.
Recientemente se ha conmemorado en el Estado español el cuarenta aniversario de las primeras elecciones democráticas. Fue uno de los hitos más icónicos de una época tan ensalzada como la transición española, que estableció las bases del actual Estado de Derecho. Sin embargo, esas bases, como ocurriera con el estudio de Horapolo, no son todo lo apropiadas que deberían ser. No debemos olvidar que estos cimientos se erigieron en el contexto del final de una sangrienta dictadura y que, cuatro décadas después, conviene volver a analizar los mismos con una visión contextualizada, pero también crítica con el resultado.
Esa visión contextualizada sirve para recordar que solo el conocido como “ruido de sables” puede explicar que exista un artículo 8 de la Constitución que concede a las Fuerzas Armadas la potestad de ser garante de “la soberanía e independencia de España, de defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”. Ese mismo “ruido” explica que penda sobre las Comunidades Autónomas la amenaza de la “intervención” del Estado si alguna de ellas “actuare de forma que atente gravemente al interés general de España”. También explica que la LOAPA rompiera por la fuerza el pacto entre Euskadi y el Estado en nombre de una “armonización” cuyo único objetivo era contentar tanto a los militares como a otros sectores retrógrados que sobrevivieron al dictador. Llama la atención que, cuarenta años después, la actual Ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, recupere el citado artículo 8 de la Carta Magna como posible “respuesta” a la situación que se está viviendo en Catalunya. Este es un buen ejemplo de los endebles cimientos del Estado de Derecho y del bajo nivel de calidad de la democracia cuatro décadas después.
Otro ejemplo de esta debilidad es la indisimulada interconexión que se mantiene entre los poderes del Estado, clara herencia de un régimen dictatorial y de la inercia de un Estado que no acaba de fortalecer su modelo. Así, se mantiene un Legislativo supeditado al Ejecutivo y una Judicatura dirigida por los partidos políticos mayoritarios en el Gobierno. Esta circunstancia quiebra la imparcialidad judicial en tantos casos que se llega a poner en duda su nivel democrático y, desde luego, la administración de una justicia verdaderamente justa.
Los ejemplos de debilidad política son de primer nivel. Ningún país de Europa occidental hubiera permitido la continuidad de un Ministro de Interior tras escuchar grabaciones en la que trataba de construir, junto con la Policía, pruebas para hacer frente a un adversario político. Ningún país hubiera permitido la continuidad en su cargo de un Ministro de Justicia que obstaculiza causas por delitos relacionados con la corrupción. Todo esto ha ocurrido en España, pero ya sabemos que desde hace más de 40 años, “Spain is diferent”.
Las debilidades de la democracia se observan también en el ámbito de la convivencia. Esta misma semana, con motivo de los actos de recuerdo y homenaje a Miguel Ángel Blanco, hemos tenido una muy buena prueba de ello, asistiendo a disputas políticas e institucionales incomprensibles más de seis años después de que ETA declarara el cese definitivo de su acción armada. En este nuevo contexto, más valdría a determinados dirigentes políticos atender a los objetivos que recoge la Constitución Española en orden a favorecer la reconciliación y la convivencia, en lugar de seguir tratando de utilizar el inexistente terrorismo como arma arrojadiza.
En este punto quiero dejar clara constancia de que no pretendo obviar la insoslayable responsabilidad que tienen ETA y su entorno más próximo. En su mano estuvo no matar; en su mano estuvo también, aunque tarde, pedir perdón por el daño injusto causado y acogerse a medidas de reinserción. No lo han hecho y hace escasos días supimos que el colectivo de presos, EPPK, dio libertad a sus miembros para acogerse a las vías legales para enjugar sus penas; es un paso positivo aunque, como todo en la absurda existencia de ETA, llega incomprensiblemente tarde.
En todo caso, cuarenta años después de las primeras elecciones democráticas, seis años después del final definitivo de ETA y cuando la banda desalmada ya está desarmada no es tiempo de continuar con medidas penitenciarias de excepción que extienden las penas de las personas presas a sus familiares, a través de una política extemporánea de alejamiento. Tampoco es tiempo de recurrir a la ingeniería jurídica para construir una cadena perpetua camuflada bajo el eufemismo de la prisión permanente revisable, ni de solicitar penas de cárcel desproporcionadas y vengativas como las pedidas por la fiscalía en el caso del inaceptable caso de Altsasu.
Las debilidades de la democracia las sufrimos también en el ámbito político en Euskadi. Hay que recordar a los adalides de la legalidad española que han pasado ya 38 años desde que se refrendara el Estatuto de Gernika. Una ley orgánica que el Estado español sigue incumpliendo consciente y reiteradamente. Las competencias del Estatuto siguen aún sin transferirse, única y exclusivamente porque así lo han querido los diferentes Gobiernos españoles tanto de UCD como del PP o del PSOE. La debilidad de la democracia se explica por su falta de voluntad para fortalecerla.
El contador de la debilidad suma y sigue. El último episodio lo hemos tenido este jueves con el poco edificante ejemplo dado en el Senado en la Comisión de Investigación de la Financiación de los Partidos Políticos, un pomposo nombre para enmascarar el paripé creado por el Partido Popular. Su única intención era aprovechar su mayoría absoluta en la Cámara Alta para tratar de contrarrestar la Comisión creada en el Congreso para investigar sus cuentas. Utilizar las instituciones en beneficio propio para poner en marcha el “ventilador” y tratar de hacer ver que todos los partidos políticos están “manchados” no va a lograr ocultar, ni hacernos olvidar, que el PP es el primer partido imputado por corrupción en la historia de la democracia. Nuestra respuesta ha sido clara, nos hemos negado a tomar parte en una comisión cuya inequívoca intencionalidad política y de reproche recíproco contamina todo objetivo positivo y propositivo que pudiera tener.
Cuatro décadas después, pese a las celebraciones, parabienes y lisonjas más propias del “papel couché”, las debilidades y costuras de la transición española se hacen muy visibles. Aún quedan demasiadas cosas por hacer para fortalecer la democracia y asentar un auténtico Estado de Derecho. Soy muy consciente de que no existe una piedra Rosetta que nos vaya a descubrir las claves y resolver todos los problemas. Ahora bien, a la ‘Hieroglyphica’ que se ha instalado en la política española le vendría muy bien poner en práctica la voluntad inequívoca de asumir las debilidades del modelo, primer paso imprescindible para arbitrar las medidas que permitan construir una sociedad más justa y democrática.
 
 
 
 

martes, 27 de junio de 2017

Aurrerapauso baikorra Kolonbian
Gaurko armagabetzearen azken ekimenarekin Kolonbiako Indar Armatu Iraultzaileek (FARC) 50 urteko jarduera bortitzari amaiera emango diote, alderdi politiko bihurtzeko bidean. Ezin da ahaztu hauen jarduerak 300.000 hildako eta sei milioi desplazatu eragin dituela, baina baikortasunez hartu beharreko egoera bizitzen ari garela onartu behar da.
Apirilean Hegoamerikako herrialde horretan izan nintzen eta hango gizartearen zatiketa nabaritu nuen, bake prozesuari babesa emateko urrian egin zen galdeketan islatu zen zatiketa: Santos Errepublikako presidenteak bakerako bidean doan Kolonbia berriaren adierazle ikusten du FARCen aurrerapauso hau, baina Uribe presidente ohiarentzat ez da nahikoa, eta prozesuaren aurka agertu da. Bi politikari hauen arteko norgehiagoka klabe garrantzitsua da gizartearen zatiketa honetan eta eragina izango du 2018an izango diren hauteskundeetan; baita bake prozesu ahul honek izango duen etorkizunean.
Gure ikuspuntutik, ezinbestekoa da Kolonbiako eta Euskal Herriko indarkeriaren amaiera prozesuak konparatzea; onartuta bakoitzak ezaugarri propioak dituela, badituzte elementu komunak ere. Horren adierazgarri nabaria da Alvaro Uribek berak egoera bien aurrean Rajoyk jokabide kontraesankorra izaten ari dela jakinarazi zidala: zorrotza eta entzungorra Estatu espainiarrari dagokionean; malgua eta ulerkorra bere herrialdetik urrun ematen denean.
Hemen ere bortizkeria eta hildakoak sufritu genituen, eta hori ez dugu ahaztu behar, baina ea Kolonbiarako dugun baikortasun hori gure lurraldera ere zabaltzen den.

sábado, 24 de junio de 2017



La caleidoscópica plurinacionalidad de Sánchez
Alberto Schommer fue uno de los fotógrafos que mejor supo plasmar en sus obras los diferentes aspectos de la vida, de las ciudades, del día a día… Si aún siguiera entre nosotros, me gustaría que hiciera un retrato del Pedro Sánchez envuelto en una gran bandera española –única, grande y libre–, tal y como se presentó como candidato a La Moncloa en junio de 2015.
En estos dos años transcurridos, hemos podido ver diferentes Partidos Socialistas y asistir a distintos debates internos y externos en los que, ciertamente, ni me corresponde ni voy a entrar. Lo que sí diré es que Schommer, para quien la fotografía era el auténtico testimonio del tiempo, haría hoy una foto de Pedro Sánchez en base a lo escuchado en los últimos días sobre el concepto de nación que no cuadraría del todo bien con aquella inmensa bandera española con la que quiso retratarse hace solo dos años. A día de hoy, como si de un caleidoscopio se tratase, aquella única enseña rojigualda que cubría su figura habría mutado en un mosaico de banderas autonómicas, más o menos visibles, dependiendo del ángulo desde el que se observasen los espejos que crean los efectos visuales.
Mi retina también guarda otras imágenes. La más viva, la del debate a tres de los candidatos a la secretaría general del Partido Socialista, cuando Patxi López preguntó a Pedro Sánchez si sabía lo que era una nación. La respuesta elusiva del madrileño y la pedagógica explicación posterior del vizcaíno evidenciaron las dudas de éste sobre el nivel de conocimiento de aquél.
También yo albergo serias dudas sobre la claridad de los planteamientos del nuevo Secretario General en relación a la organización territorial del Estado. En cualquier caso, el hecho de que el PSOE debata esta cuestión es algo que me agrada. Prefiero ver a Pedro Sánchez envuelto en una bandera plural que en un pendón singular, pero también es cierto que la larga historia de titubeos y vaivenes del socialismo español en relación a este tema me genera serias dudas sobre los fundamentos de su nueva propuesta.
Hemos conocido a un PSOE defensor del Derecho de Autodeterminación de los Pueblos y, al poco tiempo, dar marcha atrás para convertirse en valedor de la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico. Este viaje, en menos de un lustro, de la Autodeterminación a la LOAPA es una clave que no debemos olvidar quienes entendemos el Estado de una manera plural porque, en realidad, el alma socialista y el alma centrista lograron un acuerdo para aprobar una Ley de “Armonización” cuya filosofía era situarse por encima de los Estatutos de autonomía, que son Leyes orgánicas. Acordaron lo que vino a denominarse “café para todos”, exactamente el mismo que pretenden mantener y repartir hoy contra viento y marea.
Contemplo el ‘caleidoscopio Sánchez’ y espero que el Secretario General socialista haya llegado a la conclusión de que ni es posible ni soluciona ningún problema el mutilar los hechos diferenciales de comunidades que se consideran naciones a base de repartir competencias incluso entre quienes no las quieren, que es la gran lección que nos dejó la LOAPA. Es importante recordar que, a día de hoy, determinadas Comunidades Autónomas preferirían devolver competencias al Gobierno Central, algo inimaginable en el caso catalán y, desde luego, impensable también en el vasco.
Euskadi cuenta con un reconocimiento como Pueblo en su propio Estatuto de Autonomía, y probablemente conformemos el ámbito territorial que mejor se identifica con el concepto de “Nación sin Estado” de toda la Unión Europea. Es necesario reconocer que el concepto de Nación-Estado, surgido en el siglo XIX, está sufriendo una transformación importante, al igual que los conceptos de soberanía y de identidad. Hasta finales del siglo XX, la soberanía era uno de los elementos críticos a la hora de definir el Estado. Hoy, dentro del ámbito de la Unión Europea, no hay Estado que no haya perdido importantes cuotas de poder en favor del colectivo, en este caso de la UE. Hoy en día vivimos en sociedades que, en el marco de la Unión, asumen plenamente una realidad de cosoberanía o de soberanía compartida.
Pedro Sánchez recuerda que el concepto de nacionalidad está reconocido por la Constitución y acepta la idea de nación cultural. Ahora bien, supondría engañarse a sí mismo tratar de negar el carácter político de la Euskadi actual. Una Comunidad con un Autogobierno asentado y bien valorado, con un desarrollo social de gran calado, con la fuerza de un instrumento como el Concierto Económico o con la capacidad de diseñar y ejecutar políticas propias no va a desistir en el camino de lograr el reconocimiento de su carácter nacional.
Tengo que reconocer que me gusta la nueva música que escucho al Secretario General socialista, pero confío en que se entienda mi prudencia. Además de la música, hay mucha letra que componer todavía. Así, el PSOE puede y debe demostrar con hechos su nueva melodía. ¿Cómo? Por ejemplo, contribuyendo a dar cumplimiento pleno a una Ley orgánica como es el Estatuto de Gernika. Porque hasta la fecha la partitura que interpretan PSOE y PP ha sido siempre la misma: el silencio del incumplimiento sistemático de las competencias pendientes.
El ‘nuevo PSOE’ de Pedro Sánchez va a tener que decantarse y, sobre todo, pasar de las palabras a los hechos. Y si su Secretario General aspira a que la letra empaste bien con la música, deberá desandar el camino del Partido que fue capaz de aprobar la LOAPA o de alardear con el cepillado del Estatut de Catalunya. Espero que los hechos demuestren que el cambio es sincero, real y de calado. Y que la anunciada propuesta de modificación de la Constitución en clave federal se oriente con claridad hacia la asunción de una evidencia: el reconocimiento de la realidad plurinacional del Estado y de las realidades nacionales de Catalunya y Euskadi.

Mi artículo de opinión, hoy, en http://www.diariovasco.com/


viernes, 9 de junio de 2017


Zeharbide irristakorrak
Ez, zerga amnistia ez dute legez kanpokoa deklaratu euren ondasunak legez kanpo ezkutatuta izan dituztenei Espainiako Gobernuak beste guztiok bete behar ditugun baldintzak baino askoz hobeagotan legeztatzeko aukera eman dielako, ez.
Ez, arazoa ez da izan Montorok bereizketak egin dituela herritar guztiok ditugun eskubide eta betebehar berdinetan, ez; gainera, Ogasunari, guztioi, iruzur egiten aritu direnen mesedetan.
Ez, ez da zigortu Estatuak bere betebeharrei muzin egin izana, ez. Hain zuzen ere, herritarrek gastu publikoari egin beharreko ekarpena baldintza berdinetan egingo dela bermatzeko ardurari.
Gaizki dagoena bidegabekeri horiek guztiak egin ahal izateko modua izan da, Auzitegi Konstituzionalaren arabera. Forma akatsa deritzona.
Ogasun Ministroak ahalbidetutako amnistia fiskala bertan behera uzteko arrazoi bakarra, Espainiako Gobernuak horretarako Lege Dekretua erabili izana da. Formula desegokia omen da Konstituzioaren Lehen Tituluko oinarrizko eskubideei eragiten dieten gaietan, eta gastu publikoen sostengua horien artean dago. Hau da, nagusikeri horiek guztiak egiteko Lege Proiektua bideratu eta onartzea lortu izan balu, popularren ekimena lehengo besteko bidegabea izango zatekeen, baina legala.
Guzti hau jakinik, ez naiz oso lasai geratzen, izan ere gehiengo osoa izango lukeen alderdi politiko batek ez zukeelako inolako arazorik izango, berak bakarrik, amnistia fiskal hau aurrera ateratzeko. Alderdi Popularrak hamargarren legealdian izan zuen aukera hori modu legalean egiteko, zeharbide hori hartu izan ez balu. Baina, esaera zaharrak dioenez, zeharbideak irristakorrak izaten dira, eta oraingoan Montoro hankaz gora erori da.
Dena dela, egoera honek Gobernu baten jokabidea azaleratzen du: Ogasuneko tekniko eta alderdi politiko eta sindikatu guztien kontra ez ezik, justizia eta logika guztiaren kontra, gehiengo osoaz puztuta, formei, itxurei ere erreparatu gabe demokrazia nahierara erabili nahi izan duen Gobernuaren jokabide zapaltzailea.